Autismo es un trastorno que se desarrolla durante la infancia, en edades entre los seis meses y los tres años, y está relacionado con tres factores principales: deficiencia en la interacción social, deficiencia en la comunicación, manifestación de conductas limitadas y repetitivas.
Las causas que provocan la enfermedad aún se desconocen, pero según datos publicados por el National Institute of Neurological Disorders and Stroke la genética juega un papel importante.
El autismo es un trastorno del que no se recupera, sin embargo, existen distintos tipos de terapias, de naturaleza cognitiva o conductual, que apoyan a los pacientes y familiares para mejorar su vida diaria, logrando una mejora del estado emocional, cognitivo y social.
El papel del Cannabis en el tratamiento del autismo
Desde el Hospital of Sahaare Zedek en Jerusalén, llegan noticias interesantes sobre el tratamiento del autismo con extractos de cannabis.
En este estudio crossover se examinaron 5 centros sanitarios nacionales, con la participación de más de 120 niños afectados por autismo.
Los pacientes con edades entre 5 y 18 años fueron tratados con un aceite que contenía una alta concentración de CBD y una baja concentración de THC.
La eficacia del tratamiento se verificó mediante cuestionarios dirigidos a los familiares de los pacientes y a los propios pacientes y con escalas de referencia de igual valor.
Los resultados del estudio demuestran que el 61% de los pacientes mostró signos de mejoría desde el punto de vista de los trastornos conductuales, mientras que los trastornos relacionados con ansiedad y comunicación mejoraron un 39% y 47%.
Los padres informaron de una forma menor de estrés cuantificada en una mejora del 33%.
La investigación pone de manifiesto perspectivas muy interesantes respecto al uso de cannabidiol en la mejora de la calidad de vida de las familias con pacientes afectados por autismo.
Autismo e investigación
En Estados Unidos el Center for Medicinal Cannabis Research de la Medical University of California en San Diego recibió, a finales de abril de 2017, una donación de 4,7 millones de dólares para realizar una investigación sobre el uso de CBD en el tratamiento del autismo severo.
El estudio se iniciará en 2019 y, con el uso de los métodos científicos más avanzados, evaluará la aplicabilidad y seguridad de la terapia con CBD, la eficacia frente a los síntomas del espectro autista, las posibles interacciones del CBD con los neurotransmisores y su efecto sobre la conectividad cerebral, las posibles alteraciones de los biomarcadores de neuro-inflamación asociados a los trastornos autistas.
La investigación se llevará a cabo sobre una muestra de 30 niños con autismo, de entre 8 y 11 años, sin otras patologías neurológicas, como epilepsia, y con un estado de salud relativamente bueno.
