Poco sueño y la pérdida de horas de descanso nocturno no son buenos para nuestra salud. Un estudio publicado en PNAS, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, realizado por investigadores de los National Institutes of Health en colaboración con la Yale University ha demostrado que una noche sin dormir aumenta la carga de beta-amiloide en la parte derecha del hipocampo y en el tálamo.
La beta-amiloide se considera un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, alteraciones orgánicas que se caracterizan por un deterioro del estado de ánimo y resultados correlacionados con un riesgo genético, el llamado genotipo APOE.
¿Cuántas personas padecen insomnio?
Más del 40% de la población mundial sufre trastornos del sueño, en Italia hay 12 millones de personas que no duermen bien y 4 millones que padecen insomnio crónico.
Cada año, antes del equinoccio, se celebra el Día Mundial del Sueño, organizado por la World Association of Sleep Medicine, un periodo del año en el que los problemas de sueño empeoran.
¿El CBD puede ayudar a dormir mejor?
Cannabidiol, debido a su potencial neuroprotector, basado en la combinación de sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes podría resultar útil para combatir el insomnio.
Un estudio publicado en 2017 “Cannabis, Cannabinoids, and Sleep: a Review of the Literature”, afirma que “las investigaciones preliminares sobre cannabis e insomnio sugieren que el cannabidiol (CBD) podría tener un potencial terapéutico en el tratamiento del insomnio. El delta-9 tetrahidrocannabinol (THC) puede reducir la latencia del sueño, pero también compromete la calidad del sueño a largo plazo.
La latencia del sueño se mide a través de una prueba, que tiene lugar una hora y media, tres horas después del sueño nocturno, en la que se invita al paciente, en un entorno silencioso, oscuro y con temperatura constante, a quedarse dormido, cuatro o cinco veces con un intervalo de dos horas.
La prueba concluye 15 minutos después de que el paciente se duerma o tras haber intentado durante 20 minutos quedarse dormido sin conseguirlo. La latencia del sueño, reproducida varias veces, por debajo de 5 minutos es patológica; entre 5 y 10 minutos está dentro de los valores límite.
“El CBD —escriben los investigadores— puede ser efectivo en caso de trastorno del comportamiento en el sueño REM y somnolencia diurna excesiva”.
Los investigadores subrayan que la investigación sobre cannabis y sueño apenas comienza y que son necesarias más investigaciones para comprender completamente los resultados y las implicaciones clínicas.
Emergen evidencias de un estudio realizado en la National Taiwan University de Taipéi sobre cómo el CBD puede afectar directamente el ciclo nocturno, evitando la supresión del sueño REM en este caso específico, en pacientes con trastorno por estrés postraumático.
“Los pacientes con trastorno por estrés postraumático a menudo informan trastornos del sueño, como insomnio y anomalías del sueño de movimientos oculares rápidos (REM)” y el CBD puede “bloquear la alteración del sueño REM inducida por la ansiedad, debido a su efecto ansiolítico más que por la regulación del sueño en sí”.
Un estudio llevado a cabo por el Cannabinoid Research Institute en 2016 examinó los efectos del CBD en la calidad del sueño de una adolescente que padecía síndrome de estrés postraumático.
La investigación demostró cómo la joven dormía mejor al tomar CBD por vía sublingual.
¿Cómo tomar CBD?
Hoy en día es posible tomar cannabidiol de muchas formas diferentes; en el mercado puedes encontrar aceite de CBD, cristales y cápsulas. El CBD puede ser un aliado válido; sin embargo, si padeces problemas de sueño, se recomienda consultar a un médico que pueda investigar las causas de tu problema con precisión.
Dosis de CBD
La cantidad de CBD a tomar es muy personal, depende de las necesidades específicas del individuo, y de si usamos cannabidiol con fines terapéuticos o no. El metabolismo del CBD al estar involucrado en muchos procesos fisiológicos como modulador de otros sistemas, y no solo del sistema endocannabinoide, es muy subjetivo.
Observarse a uno mismo es la respuesta correcta, partiendo de solo unas pocas gotas y tratando de encontrar la dosis necesaria para las propias necesidades. Cuando se utiliza para patologías específicas, es importante consultar a un médico.
