El trastorno de estrés postraumático es un problema que afecta a quienes experimentaron un evento altamente traumático. La incapacidad para reelaborar la experiencia negativa puede generar diversos síntomas, en algunos casos temporales y transitorios, mientras que en otros podrían volverse crónicos.
En el presente artículo, investigaremos cómo y si Cannabis y CBD pueden ser efectivos para contrarrestar el trastorno de estrés postraumático.
¿Cuándo se genera el estrés postraumático?
El síndrome de estrés postraumático “surgió” a finales de los setenta, cuando la American Psychiatric Association decidió añadir PTSD al manual diagnóstico y estadístico con el fin de identificar el daño psicológico sufrido por los soldados estadounidenses supervivientes de la Guerra de Vietnam.
El evento traumático tiende a resurgir en los recuerdos de la mente de tal manera que la persona que padece este trastorno se inclina a evitar situaciones y personas que podrían, de alguna manera, recordarle el evento negativo.
Todo esto conduce a una alteración en el comportamiento, una pérdida de contacto con los demás y con el entorno circundante, además de caer presa de estados de ansiedad y depresión.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno de estrés postraumático?
El evento traumático se revive a través de recuerdos recurrentes angustiantes que incluyen:
Imágenes, pensamientos, percepciones, pesadillas y sueños perturbadores.
Actuar o sentir como si el evento traumático fuera a repetirse.
Intenso malestar psicológico al exponerse a factores desencadenantes internos o externos que simbolizan o se parecen a algunos aspectos del evento traumático.
Reactividad fisiológica ante la exposición a factores desencadenantes internos o externos que simbolizan o se parecen a algunos aspectos del evento traumático.
Evitación duradera de estímulos asociados con el trauma y embotamiento de la reactividad general.
Dificultad para conciliar el sueño y para dormir.
Irritabilidad, estallidos de ira.
Dificultad para concentrarse.
Hipervigilancia y respuestas de sobresalto exageradas.
¿Cómo se desarrolla el TEPT?
Investigaciones realizadas en distintas áreas del cerebro, han demostrado que las personas afectadas por TEPT producen niveles anormales de hormonas implicadas en el estrés y el miedo.
El responsable de este proceso sería la amígdala, una pequeña glándula endocrina situada en la base del cerebro. La amígdala, en una situación de miedo normal, se activa para producir moléculas de opiáceos naturales, que reducen la sensación de dolor temporalmente.
En las personas afectadas por TEPT, por otro lado, la producción de estas moléculas dura mucho tiempo incluso después del fin del evento, provocando una alteración en sus estados emocionales.
Así, los niveles normales de neurotransmisores que actúan sobre el hipocampo se verían alterados, creando modificaciones en la memoria y en las capacidades de aprendizaje reguladas por el hipocampo.
Además, las personas afectadas por el estrés postraumático están sujetas a una alteración del flujo sanguíneo cerebral y a modificaciones estructurales del tejido cerebral.
¿Puede el CBD ser de ayuda en el TEPT?
Una investigación llevada a cabo por la New York School of Medicine, publicada en octubre de 2015, demuestra cómo el cannabidiol ayudaría a reducir el estado de ansiedad y, como consecuencia, las sensaciones relacionadas con el miedo y el estrés tenderían también a disminuir.
Los análisis realizados hasta ahora demuestran cómo el cannabidiol puede mostrarse efectivo en el tratamiento de trastornos relacionados con el estrés postraumático; sin embargo, son necesarios muchos otros estudios para respaldar la eficacia de CBD en relación con este trastorno específico.
CBD y la percepción de amenaza
Uno de los síntomas que caracterizan el TEPT es la percepción de amenaza, la memoria asociada al momento traumático, que es difícil de elaborar.
El análisis realizado por el departamento de Farmacología de la Escuela de Medicina de la San Paolo University, publicado en noviembre de 2012, ha demostrado cómo el cannabidiol facilita la neurotransmisión del receptor 5HT1A en el cerebro, conduciendo a largo plazo a una reducción de la ansiedad asociada a la sensación de amenaza percibida.
El receptor 5HT1A actúa, de hecho, en el ámbito de algunas funciones, entre las que se cuentan “adicción, ansiedad, apetito, presión arterial, función cardiovascular, impulsividad, memoria, náuseas, nocicepción, dilatación de la pupila, respiración, comportamiento sexual, sueño, sociabilidad, termorregulación”.
Cannabis y traumatismo craneoencefálico
Un estudio publicado por la Oxford University Press, 21 de enero de 2011, demostró la relación entre el sistema endocannabinoide y la reducción de inflamaciones e hinchazones como consecuencia de un traumatismo craneal.
Los investigadores crearon una simulación con ratones, probando los receptores CB1 y CB2 y dedujeron que al activar estos receptores es posible regular el sistema endocannabinoide, apoyando así la recuperación del traumatismo craneal.
Un estudio adicional, publicado en la revista Neuropsychopharmacology en junio de 2013, resalta la eficacia del CBD en la fase postraumática y demuestra cómo la modulación de los receptores CB1 y CB2 podría utilizarse para contrarrestar el estrés, la ansiedad y la depresión, síntomas de quienes han sufrido un trauma.
